lunes, 21 de enero de 2013

Disconnect to connect

La revolución digital nos ha invadido totalmente. Hace años soñaba con llevar un dispositivo en el bolsillo que pudiera hacer de todo, yo pensaba en que grabase, hiciese fotos, me sirviese de agenda, de "walkman", pero la realidad lo ha superado todo con creces. Twitter, whatsapp, email, trabajo, ocio, deporte... y una lista infinita.

Es tan adictivo y tan ameno que podríamos estar horas y horas seguidas "viviendo" sólo con el móvil, sólo falta que nos dé de comer y beber.

Todo esto es muy positivo, pero hay que tener mucho cuidado con no olvidarnos de lo presencial, de las relaciones, de la familia, los amigos, y sobre todo cuando estamos con ellos, olvidarnos de lo digital durante un largo rato.

Si no, corremos el riesgo de perdernos muchas, muchas cosas. Este video me lo hizo ver muy claro, y trato de verlo a menudo para no caer permanentemente en el error:


miércoles, 2 de enero de 2013

El valor del fracaso

La cultura española penaliza enormemente el fracaso, y es un gran error. Los aprendizajes que se extraen del los errores son los más importantes, y la cultura americana sabe aplicar esta forma de pensar perfectamente.

Aprendamos de ellos.